Lo que dicen las guerreras que han pasado
por GuerrerasConscientes
Ainhoa
Ana
Silvia
Lorena
Saioa Melero
Mi nombre es Saioa Melero y llevo en Guerreras Conscientes, en el programa de GuerreraInvencible, 6 meses.
El mayor problema con el que me encontraba antes de empezar era la desconexión con mi cuerpo y el miedo a lesionarme (porque ya me había pasado alguna vez) y esto me hacía sentir mal e insegura, principalmente.Me hacía sentir ‘’pequeñita’. Porque ya no confiaba en mi propio cuerpo.
Buscaba ayuda pero nada se ajustaba a lo que yo quería, que era aprender a tratarme sin exigencia y hacerlo con respeto y flexibilidad. Y sin dolor. Además de entrenar mientras me conocía a mí misma
Así que sentía que necesitaba que el entrenamiento se ajustara a mi nueva manera de pensarme y vivirme: más amable y compasiva. Mas consciente.
Encontré a Ylena y empecé el programa Guerrera Invencible de 12 semanas con unos objetivos claros: ser más consciente de mi cuerpo y entrenar de una forma más respetuosa conmigo y mi cuerpo, ganando fuerza y seguridad.
Después de las primeras 12 semanas del programa, ya noté esos cambios en mí, alcancé esos objetivos con creces, así que decidí renovar otras 12 semanas y siento que cada vez están más integrados en mí.
Ha sido un proceso de autoconocimiento muy respetuoso con mi cuerpo muy disfrutón donde , además estoy aprendiendo lo que es entrenar siendo más consciente de mi propio cuerpo, partes de él y a prestar atención a los músculos que muevo, antes era automático, desconectado.
Después del proceso en Guerrera Invencible me siento con más autoestima, más segura en mí misma, más agilidad corporal, superación mental y sobretodo, con ganas de seguir trabajando en mí y con ilusión de ir descubriendo más sobre mí y mi cuerpo.
Uno de los mayores aprendizajes que me llevo como herramienta es la respiración consciente. Antes respiraba sin ton ni son. Y ahora, gracias a mejorar y aprender sobre patrón respiratorio, he aumentado la consciencia de mi cuerpo y de mi misma: Y desde ahí, me siento más segura y conectada.
Es verdad que, antes de empezar en Guerreras conscientes, una de las dudas que me aparecieron fue respecto al formato online, ya que era algo desconocido para mí.
No sabía si iba a ser capaz de ser constante, pero tengo que decir me ha sorprendido mucho porque me ha servido para tomar más consciencia aún, ya que, tenía el foco conmigo: me permitía ser más consciente de mi cuerpo y entrenar de una forma más respetuosa y ganando fuerza y seguridad.
A lo largo de proceso, tener las sesiones de sostén 1:1 con Ylena han hecho que avance con más confianza y más rápido. Me hubiera costado el doble. Siento que este sostén personal es determinante porque el hecho de compartir como me iba sintiendo me permitía tomar consciencia de mi proceso. Es un empuje mayor.
Creo que es fundamental al inicio.
Y, respecto a los rituales mensuales que hacemos en grupo, a pesar de que mi compromiso con ellos no ha sido férreo, la vez que estuve sentí que lo necesitaba. me vino de maravilla porque paré y tome consciencia , cosa que me cuesta porque no paro en mi día a día A partir de ahora una de mis intenciones es comprometerme a asistir a los rituales de cierre de ciclo grupales.
Me doy las gracias a mí misma por haberme dado la oportunidad de empezar en GuerrerasConscientes.
Después de 6 meses, he cambiado al programa de Guerrera porque me apetece verme cómo lo llevo ahora que me siento más segura y autónoma respecto a mi cuerpo y el entrenamiento, pero quiero seguir en GuerrerasConscientes con el objetivo de seguir conociéndome a través de mi cuerpo y de salir de la mente. Sintiéndome más segura, en forma y conectada.
Patricia
Creo que por mi situación habremos pasado si no todas la gran mayoría de las chicas que han empezado a entrenar.Yo empecé a hacer dietas y a ir al gimnasio hace 6 años, pero lo hice erróneamente. Creando
una mala relación con la comida y hasta con el entreno “por obligación de quemar lo comido”.
Empecé una dieta muy estricta de muy pocas calorías y casi sin hidratos y mataba a sesiones
de cardio. De por la mañana y por la tarde todos los días.
Entrenaba algunas máquinas, pero me centraba en hacer mucho cardio. Tuve algunos entrenadores pero tampoco les hacia demasiado caso e iba reduciendo lo que me mandaban
en la dieta, hasta lo que yo consideraba que me permitiría seguir adelgazando.
Baje tanto de peso que me quede en 48Kg (mido 1,67 cm) y un 9% de grasa corporal. Tenía tan bajo peso y tan poca grasa que se me fue hasta la regla.
En ese momento me di cuenta que lo que estaba haciendo no era por salid, ni beneficioso para mí, sino todo lo contrario.
Empecé con un entrenador, una dieta de volumen y hacer algo más de pesas, pero toda esa contención que había tenido años atrás se convirtió en ansiedad y atracones contantes. No podía controlarme y me ponía comer de todo y si no lo tenía en casa me iba a buscarlo.
Engorde unos 16 Kg a causa de esto.
Lo que quiero expresar es que siempre he sido extremista con la comida y el entrenamiento, o todo o nada y no es relación ni sana ni sostenible en el tiempo.
Busque ayuda para tratar la ansiedad y todo fue mejorando y relajándose.
Empecé a entrenar más en serio y a comer con más moderación. Controlándome pero más normal.
Y en este punto vi el perfil de Ylena en Instagram. Me encanto su forma de ver el entrenamiento y la vida. Entrenar para estar fuerte, no solo por una cuestión estética (aunque siempre influya). A cuidarnos por fuera y por dentro.
Necesitaba conseguir esa estabilidad conmigo, con la comida, con el entreno…con la vida.
Me puse en contacto con ella y me encanto la forma de trabajar con nosotras, lo que trasmite, y que es el propio ejemplo de lo que practica.
Llevo 3 meses y medio con ella. Estoy aprendiendo a trabajar con peso y a entrenar fuerza, estoy aprendiendo a tener una buena relación con el entrenamiento, a pensar en mí y en lo
que quiero y en que voy a hacer para conseguirlo…y estoy aprendiendo a que no puedo controlarlo todo y a veces tengo que permitirme fallar, para levantarme y hacerlo mejor.
Es un canino que está empezando y me queda mucho por trabajar, pero con la ayuda de alguien es más fácil darte cuenta de que puedes hacerlo y pues conseguirlo.
Es un plan totalmente personalizado para ti, partiendo de tus necesidades y de lo que ya haya entrenado. Eso me gusta porque no es una tabla para todas que no se adapta.
También ver que una persona te hace seguimiento y está pendiente motiva muchísima para mejorar.
Por todo, muchas gracias!! Y a seguir trabajando!!!
Paula
Me llamo Paula y hace 4 meses que empecé a trabajar con Ylena en su
programa MFI.
Llevo yendo al gimnasio desde que tenía 18 (allá por 2013) pasando por
muchas etapas: daba clases como spinning y body combat, otras veces hacía circuitos de máquinas o rutinas que encontraba por internet…. incluso llegaron a “prohibirme” trabajar la fuerza porque me dijeron que para perder peso tenía que evitarlo, con lo que me dedicaba a hacer sesiones interminables de cardio… ¿el resultado? Siempre lo terminaba dejando, porque no llegaba a ver resultados y porque no me gustaba lo que hacía. Ir al gimnasio para mí era una obligación que tenía que cumplir porque me resignaba a pensar que por mi tipo de cuerpo era lo que tocaba. Nunca he llegado a verme bien, incluso cuando conseguía perder el peso que quería.
Pero todas esas experiencias me fueron ayudando a encontrar algo que me gusta y que disfruto.
Fue hace 2 años cuando empecé a tener curiosidad por la fuerza, por
entrenarla y sentirme fuerte, cuando empecé a dejar de tenerle miedo a subir de peso por entrenar fuerza, y sobre todo cuando empecé a ver que por entrenar fuerza no iba a desarrollar un “cuerpo de hombre”… así que empecé a probar con la fuerza.
Tuve varias personas que me asesoraron en el entrenamiento y fui
aprendiendo poco a poco, empecé a sentirme mejor, a verme mejor, pero había algo que me faltaba. Los entrenamientos que hacía no llegaban a ser lo que yo buscaba, lo que mi cuerpo necesitaba. Llegó un punto en el que me estanqué, no sólo físicamente sino mentalmente…
Y fue entonces cuando contacté con Ylena. Fue esa situación de estancamiento la que me impulsó. Y también la necesidad de sentirme fuerte, capaz de poder levantar más peso, sentir que mi cuerpo es capaz de hacer muchas cosas que hasta ahora para mí eran imposibles.
Desde que empecé con ella mi relación con el entrenamiento, con los
gimnasios, cambió por completo. He pasado de verlo como una obligación a una necesidad para sentirme bien, un compromiso conmigo misma. He empezado a trabajar el desarrollo de mi cuerpo pero sobre todo también el desarrollo de mi mente. Me siento fuerte e invencible, y sobre todo capaz de superarme a mí misma cada día. Y todo este desarrollo por dentro, lo estoy viendo también por fuera.
Si te encuentras en una situación como en la que yo estaba, te recomiendo que conozcas a Ylena y su trabajo, que confíes en el proceso y sobre todo en ti.
Que confíes en que todo llega con el trabajo adecuado, y que eres capaz de conseguir aquello por lo que llevas tanto tiempo luchando si enfocas tus esfuerzos en la dirección correcta… y sin duda para mí Ylena es la mejor guía a seguir en el camino de ser y sentirme fuerte.
Bárbara
Desde muy pequeña me he interesado mucho por la Vida Saludable; comer sano, hacer deporte…
En cuanto al deporte, me he apuntado no sé cuántas veces al gimnasio, más bien, a diferentes gimnasios pero al poco tiempo por unas cosas o por otras he acabado dejándolo.
Si tuviese que resumir los motivos que me han llevado a no seguir, han sido a nivel general:
Sentirme perdida, en cuanto a que no te ponen unos ejercicios personalizados, sino que te sueltan una tabla (la misma para todo el mundo) y allá te las apañes.
No ver progresos. Me he apuntado a clases guiadas (spining, bodypump…) por aquello de no estar tan perdida y hacer algo en lo que alguien que sabe te está mostrando directamente. Salvo una entrenadora la cual me hizo interesarme por el entrenamiento de fuerza (al poco tiempo se fue del gimnasio), no he visto progresos, me esforzaba mucho y me cansaba y no sentía que fuese eso lo que estaba buscando.
Mi constitución desde siempre ha sido delgada y mi objetivo ha ido encaminado a estar fuerte, a sentirme fuerte, sobre todo por el bombardeo del entorno: “que canija estás”, “sino comes te vas
a poner mala” etc.
Yo intentaba apuntarme al gimnasio y remediar “mi problema”, pero al dejar pronto el gimnasio me frustraba y menos fuerte me sentía, que era lo contrario de lo que quería conseguir.
Así he estado durante muchos años, hasta que llegó el comienzo de la situación de pandemia por la que estamos pasando.
En el momento que nos confinaron en casa fue como un mazazo, puesto que la situación me alejaba todavía más de mis objetivos…pero en esa desidia dije:¡ algo bueno tengo que sacarle a esta situación!, “cuando eche la vista atrás no quiero recordarlo todo como algo negativo ” Así que me tome esto como una oportunidad para no dejar de luchar por mis objetivos, que entre otros era poder hacer un entrenamiento con el que disfrutase, con el que sintiera que avanzo, con el que me siento fuerte como persona y como mujer y porque no decirlo, con un chute de
endorfinas de regalo después de cada entrenamiento que te dan energía y positividad para todo el día o al menos hace que puedas afrontar mejor los problemas que vengan.
Antes de dar el paso de unirme al programa Mujer Fuerte e Invencible, estuve indagando mucho el tema de entrenamientos de fuerza online, de entrenadores personales, etc…hasta que di con los videos de entrenamiento online que hacía Dynamix (centro deportivo del que es parte Ylena).
El tiempo que estuve con ellos fue como un descubrimiento y luz a mi objetivo! Y di un paso más: hacer el programa de mujer fuerte e invencible (el título ya me venía como anillo al dedo).
Es verdad que tienes que hacer un desembolso de dinero, de material para poder progresar en casa, pero lo que obtienes y mejoras, de verdad, que no tiene precio.
Para mí hacer el programa significa disfrutar del entrenamiento, ganar fuerza, sentirme más fuerte, con más confianza, sentir que puedo con lo que me proponga y todo esto desde una atención personalizada de Ylena casi las 24 horas, todos los días, entendiendo el entrenamiento no sólo como una ganancia de salud física, sino también como una ganancia da salud mental en la que es igual de importante levantar un determinado peso como derribar una creencia que te esté limitando.
